En el primer panel del segundo día de las jornadas los oradores presentaron experiencias locales sobre el agua.
Si bien cada uno contó su propio programa, todos coincidieron en que para lograr el éxito es indispensable el involucramiento de la sociedad civil y de las comunidades locales.
Por lo tanto una de las tareas que desarrollan es la de informar, sobre todo a los niños y a los jóvenes.
El español Jesús Puebla Dongili de la Reserva Ornitológica de Azuqueca de Henares, expresó: “Para nosotros lo más importante es la educación ambiental y la sensebilización de la población sobre la importancia del ahorro del agua”. Y remarcó: “No somos los dueños de la tierra, somos un elemento más y tenemos que compartirla con nuestros hermanos”. Entre las actividades que realizan destacó: campamentos y concursos de pintura y fotografía, entre otros.
Además destacó que hay que darles información y trabajar también con la tercera edad, ya que algunos son muy activos y tienen tiempo. Esta franja etaria es “desaprovechada” según Dongili.
Luego fue el turno de Salvador Ortiz, del Grupo Ecológico de Sierra Gorda (México) que describió las acciones que llevan a cabo para proteger a la reserva de la Biosfera de Sierra Gorda:
- Programas de rehabilitación ambiental
- Almacenamiento de materiales reciclables (que luego son llevados a centros de acopios comunitarios)
- Campañas de separación de residuos
- Entrega de arbolitos en mercados y plazas
- Trabajo en 200 escuelas
Y para ello cuentan con el apoyo voluntario de los jóvenes.
Desde Egipto llegó Sarah Samir Youssef, de Wadi Environmental Science Centre, quien maneja en la organización el programa para el cuidado del agua.
Ellos hacen campamentos y expediciones con estudiantes, y tratan de que el agua se incorpore a su sistema educativo.
“En Africa nuestra mayor fuente de agua es el Nilo, que atraviesa 10 países y 60 millones de personas dependen del mismo. Si el curso baja, perjudica a mucha gente en sus actividades cotidianas”, expresó otro miembro de la organización.
Además hizo un diagnóstico de la situación del río más largo del mundo: “El curso del Nilo se ha achicado por la construcción de la represa, que se hizo para impedir las inundaciones y prevenir las sequías”.
“Por otro lado, la tierra no es tan fértil como antes y la población aumenta, por lo que deben usar fertilizantes por la improductividad del suelo y eso contamina el agua.”
Y concluyó: “Trabajamos en estrecha colaboración con las escuelas y la sociedad civil”.