El taller de responsabilidad social moderado por Laura Faehndrich de la Asociación Internacional de Emprendedores sociales de Suiza, y compuesto en su mesa principal por Juan Ojea de IRAM Argentina, Waleed Sadek de Future Youth Club de Egipto, Leandro Mastelleti de Interrupción Argentina, Virginia Vilariño del Consejo empresario Argentino para el Desarrollo Sustentable y Pedro Delgado de Aquaphtex de España.
Dando Inicio al panel, Sadek empezó hablando acerca de la necesidad del buen consumo del agua; Explicó algunos proyectos que adelanta su organización con UNICEF y USAID en las escuelas de Egipto para garantizar la entrega de agua potable a los niños y niñas, todo en el marco de las Iniciativas de Sanidad en las Escuelas que ha emprendido con su organización, quienes así mismo promueven la participación de toda la comunidad.
A continuación, Juan Ojea, hablando desde la utilidad y características de la Norma ISO 26000, hizo énfasis en la importancia desde estas normas para con la responsabilidad socia dentro del desarrollo sustentable.
Leandro Masteletti de Interrupción que es un grupo global de personas que trabajan en el cambio social promueven la sostenibilidad la responsabilidad social, mostró dos videos hechos por la empresa española Acciona, a manera de ejemplo de responsabilidad social desde la empresa-
Por su Parte Virginia Vilariño, hizo énfasis en la responsabilidad social empresaria cómo desde el consejo trabajan hacía esto y qué avances se han hecho dentro de esta necesaria contribución de las empresas al desarrollo sustentable. Vilariño destacó que el factor principal que ha impedido que entre los diferentes sectores como gobierno, empresa, ongs, etc., lleguen a acuerdos mutuos, es la desconfianza que existe de unos a otros muchas veces la ignorancia.
A su vez, presentó unos ejemplos concretos de algunas empresas que habían aplicado la gestión correcta del agua.
Cerrando este panel principal, Pedro Delgado mostró con un video el proyecto que como emprendedor arrancó junto con su organización y otros apoyos en la implementación del proceso de depuración de aguas con plantas de filodepuración en donde potabilizan el agua a bajo costo sin utilización energética ni de químicos. Actualmente trabajan sobre las aguas del rió Níger en la población de Malí.
Después de las presentaciones se abrió un espacio de preguntas donde se planteó fuertemente el tema de si las empresas en realidad utilizaban los consejos las certificaciones ambientales más como bandera que como practica real. Por su parte Virginia, añadió a esto que ninguna empresa hace todas las cosas perfectamente bien, y que la idea es siempre ir mejorando sus procesos y el impacto ambiental, pero de nuevo entre el resto de participantes se manifestaba que generalmente muchas empresas que tienen dichas certificaciones, no cumplen ni siquiera con las normas ambientales mínimas.